La salud y seguridad, compromiso para Loizaga en esta crisis por el COVID-19

El COVID-19 ha golpeado con dureza nuestras vidas y nuestro sistema productivo y económico en todos los órdenes, como el nuestro, el de la construcción.

El virus, aunque en aparente desescalada, continúa afectando a personas y organizaciones a nivel mundial, por lo que nuestros departamentos de administración, estudios, seguridad y calidad se mantienen trabajando de manera remota.

En Loizaga ahora, como siempre, nuestra prioridad principal es la salud y seguridad de los empleados, clientes y colaboradores.

Por ello, nuestro propósito desde el principio de esta pandemia ha sido apoyar tanto como fuera posible la seguridad y salud pública, manteniendo el distanciamiento social en aquellos departamentos donde es viable el teletrabajo, una adaptación que hemos implantado de manera dinámica e intensa.

En cuanto a nuestros centros de trabajo donde no es posible el teletrabajo, como son las obras, hemos redactado unos protocolos de contingencia del COVID-19, atendiendo a las recomendaciones de OSALAN, junto a unos anexos a los Planes de Seguridad y Salud con las medidas de prevención que adoptamos para evitar los riesgos de contagio y propagación de la pandemia.

Recomendaciones de OSALAN

Los consejos establecidos por OSALAN se asientan en estos parámetros:

Evitar el riesgo. Adopción de medidas generales para evitar la exposición y/o propagación del virus entre los trabajadores.

Evaluación del riesgo de exposición de forma que permita clasificar a las personas trabajadoras en tres niveles (exposición de riesgo, exposición de bajo riesgo y baja probabilidad de exposición) y de esta forma graduar las medidas preventivas en función del riesgo evaluado.

Planificación de la actividad preventiva según los tres niveles de riesgo descritos anteriormente, con medidas preventivas jerarquizadas:

  • Medidas de tipo organizativo
  • De protección colectiva
  • De protección individual
  • Formación e información

Y por último, medidas de control.

En este sentido, nuestros empleados disponen de mascarillas, guantes, hidrogeles, dosificadores, gafas, medidores de temperatura y sus repuestos de forma continuada en los centros de trabajo.

También hemos adaptado los procedimientos de producción para poder mantener un distanciamiento de 2 metros, en la medida de lo posible, entre los operarios durante la jornada laboral, desplazamientos a los puestos de trabajo, accesos y paradas de descanso.

Asimismo, se se ha implementado la jornada continua en todos los puestos de trabajo, evitando así una mayor cantidad de desplazamientos.

Esta adaptación se ha llevado a cabo sin comprometer la capacidad de permanecer conectados, productivos y trabajar de forma segura.

En Loizaga estamos comprometidos y uniendo nuestras energías, como está haciendo el conjunto de la sociedad, para superar estos momentos de inseguridad y angustia.